sábado, 29 de diciembre de 2012

WINE IS FINE, BUT WHISKEY IS QUICKER

Take a bottle, drown your sorrows

Cuando las palabras no fluyen, cuando decenas de hojas intentan mantener el equilibrio en el Everest en que se ha convertido la papelera.... Ese es el momento de ponerte un whisky doble y dejar que sea la música la que hable. Recorrer la casa descalza, con una camisa tuya a medio cerrar. Dejar que mis dedos se deslicen por el brillante negro del piano de cola. Dejar el vaso sobre el piano, sentarme, liberar mi mente y dejar que la música fluya hasta mis dedos,  acariciando las teclas, arrancando tristes suspiros al piano que no son más que un eco de los míos.

Y perderse en la música.